The DDCI Presents: MOVEMENT IS LIFE*

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For many people, myself included, maintaining a regular exercise routine can be a challenging hurdle to overcome. The reasons for this are as varied as the individuals themselves. Common obstacles include a lack of time, inadequate equipment, uncertainty about how to start, or the feeling of not being fit enough for activities that require a certain level of effort. Fortunately, science is on our side. Below, we will explore several activities that have been shown to be highly effective in maintaining our physical and mental well-being. Here are some movement habits that can significantly contribute to our overall wellness:

Walking: Well-structured program studies (Gravesteijn et al., 2020; Mahalakshmi et al., 2020; Yang & Kim, 2022) have demonstrated that a simple daily activity like walking can have direct and significant benefits for both physical and mental health. 

Physical Exercise + Music: Integrating physical exercise with music produces greater positive effects on cognitive function, well-being, and leads to neuroanatomical changes. This combination spans the disciplines of biomechanics, neurology, physiology, and sports psychology, while also providing social and spiritual benefits (Stash et al., 2014; Tabei et al., 2017; Tabei et al., 2023; Le Roux, 2023). 

Running: Studies in both humans and animals have demonstrated that aerobic exercise, such as running, can enhance various aspects of cognition and performance (Hillman, Erickson & Kramer, 2008; Chieffi et al., 2017; Pintilie et al., 2021). Its simplicity and appeal make running an excellent option for those with busy schedules. 

Tai Chi: Like other practices, Tai Chi combines various postures and movements to positively impact overall well-being (Wei et al., 2013; Huston & McFarlane, 2016). Its benefits are particularly pronounced for those who have practiced for extended periods. 

Yoga: The integration of postures, breathing, and meditation in yoga has been shown to produce neuroprotective effects, with benefits directly correlated to the number of practice hours per week (Villemure, Čeko & Cotton, 2015; Gothe et al., 2019; Krause-Sorio et al., 2022). 

Meditation (Mindfulness): Meditation has been shown to produce several benefits, including changes in brain structure, enhanced attention, improved emotion regulation, and better present-moment awareness (Paganini & Cekic, 2007; Xiong & Doraiswamy, 2009; Hözel et al., 2011; Tang, Hölzel & Posner, 2015). 

As we’ve explored, the activities highlighted here require little to no special equipment—sometimes just a good pair of shoes, though even that isn’t always necessary for running. For those who may find movement challenging, adding practices like meditation can also greatly enhance well-being. Embracing, sharing, and promoting these simple yet effective habits is something you can easily do to boost your health and neuroprotection. It’s all within your reach!

Important Note: The recommendations and information provided are for educational purposes only and should not be considered a substitute for direct professional medical advice.

La Iniciativa del Siglo para la Depresión y la Demencia (DDCI) Presenta: MOVIMIENTO ES VIDA

Para muchas personas, entre las que me incluyo, mantener una rutina regular de ejercicio puede ser un obstáculo difícil de superar. Las razones son tan variadas como las propias personas. Entre los obstáculos más comunes se encuentran la falta de tiempo, un equipamiento inadecuado, la incertidumbre sobre cómo empezar o la sensación de no estar lo suficientemente en forma para actividades que requieren un cierto nivel de esfuerzo. Afortunadamente, la ciencia está de nuestro lado. Y a continuación, exploraremos varias actividades que han demostrado ser muy eficaces para mantener nuestro bienestar físico y mental. He aquí algunos hábitos de movimiento que pueden contribuir significativamente a nuestro bienestar general:

Caminar: Estudios de programas bien estructurados (Gravesteijn et al., 2020; Mahalakshmi et al., 2020; Yang & Kim, 2022) han demostrado que una actividad diaria sencilla como caminar puede tener beneficios directos y significativos para la salud física y mental. 

Ejercicio físico + música: Integrar el ejercicio físico con la música produce mayores efectos positivos en la función cognitiva, el bienestar y provoca cambios neuroanatómicos. Esta combinación abarca las disciplinas de la biomecánica, la neurología, la fisiología y la psicología del deporte, al tiempo que aporta beneficios sociales y espirituales (Stash et al., 2014; Tabei et al., 2017; Tabei et al., 2023; Le Roux, 2023). 

Correr: Los estudios realizados tanto en humanos como en animales han demostrado que el ejercicio aeróbico, como correr, puede mejorar diversos aspectos de la cognición y el rendimiento (Hillman, Erickson y Kramer, 2008; Chieffi et al., 2017; Pintilie et al., 2021). Su sencillez y atractivo hacen del running una excelente opción para quienes tienen agendas apretadas. 

Tai Chi: Al igual que otras prácticas, el Tai Chi combina diversas posturas y movimientos para influir positivamente en el bienestar general (Wei et al., 2013; Huston y McFarlane, 2016). Sus beneficios son especialmente pronunciados para quienes lo practican durante periodos prolongados. 

Yoga: Se ha demostrado que la integración de posturas, respiración y meditación en el yoga produce efectos neuroprotectores, con beneficios directamente correlacionados con el número de horas de práctica a la semana (Villemure, Čeko y Cotton, 2015; Gothe y otros, 2019; Krause-Sorio y otros, 2022). 

Meditación (Mindfulness): Se ha demostrado que la meditación produce varios beneficios, como cambios en la estructura cerebral, mejora de la atención, mejora de la regulación de las emociones y mejora de la conciencia del momento presente (Paganini y Cekic, 2007; Xiong y Doraiswamy, 2009; Hözel et al., 2011; Tang, Hölzel y Posner, 2015). 

Como hemos visto, las actividades que aquí destacamos requieren apenas equipamiento especial, a veces sólo un buen par de zapatillas, aunque eso no siempre es necesario para correr. Para quienes el movimiento puede suponer un reto, añadir prácticas como la meditación también puede mejorar enormemente el bienestar. Adoptar, compartir y promover estos hábitos sencillos pero eficaces es algo que puedes hacer fácilmente para mejorar tú salud y tú neuroprotección. Todo está a tu alcance.

Nota importante: Las recomendaciones y la información proporcionadas tienen únicamente fines educativos y no deben considerarse un sustituto del asesoramiento médico profesional directo.

Image credits: Photo by  Olenka Kotyk en Unsplash