Sleep

Sleep is not simply a period of rest, it is an active process where the brain performs essential maintenance tasks that keep us healthy. During deep sleep, the brain clears waste products through the glymphatic system, consolidates memories, and restores energy balance. Poor or insufficient sleep has been linked to higher risks of depression, cognitive decline, and Alzheimer’s disease.

Scientific evidence shows that:

  • Adults who regularly sleep 7–9 hours have better cognitive performance and lower risk of neuropsychiatric disorders.
  • Deep sleep stages are crucial for memory consolidation and emotional regulation.
  • Chronic sleep deprivation increases inflammation, disrupts hormonal balance, and accelerates brain aging.
  • Even a single night of poor sleep can impair attention, decision-making, and emotional control.

Protecting your brain starts with protecting your sleep. Simple steps like keeping a consistent schedule, limiting blue light before bedtime, and creating a calm sleeping environment can significantly improve sleep quality and strengthen long-term brain health.

Sueño

El sueño no es simplemente un período de descanso: es un proceso activo en el que el cerebro realiza tareas esenciales de mantenimiento que nos mantienen saludables. Durante el sueño profundo, el cerebro elimina productos de desecho a través del sistema glinfático, consolida recuerdos y restablece el equilibrio energético. Dormir poco o mal se ha relacionado con un mayor riesgo de depresión, deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer.

La evidencia científica muestra que:

  • Los adultos que duermen regularmente entre 7 y 9 horas tienen un mejor rendimiento cognitivo y menor riesgo de trastornos neuropsiquiátricos.
  • Las fases de sueño profundo son cruciales para la consolidación de la memoria y la regulación emocional.
  • La privación crónica de sueño aumenta la inflamación, altera el equilibrio hormonal y acelera el envejecimiento cerebral.
  • Incluso una sola noche de mal sueño puede afectar la atención, la toma de decisiones y el control emocional.

Proteger tu cerebro comienza por proteger tu sueño. Medidas simples como mantener un horario regular, reducir la exposición a luz azul antes de dormir y crear un ambiente tranquilo pueden mejorar de forma significativa la calidad del sueño y fortalecer la salud de tu cerebro al largo plazo.